Desde hace ya algunos años que tanto en Europa y EE.UU., como en Asia se está dando la tendencia de recurrir a modelos de Servicios Compartidos y, a veces, a modelos de Outsourcing para optimizar procesos dentro de una o varias empresas. De hecho, ya vemos el comienzo de esta tendencia en Chile, pero hasta ahora, sólo podríamos decir que estamos en una etapa naciente.
Algunos creen que el camino natural, y obligado, es el de la externalización de procesos, en el que se cuenta el modelo de Business Process Outsourcing (BPO). Pero nuestra experiencia nos dice otra cosa.
No es el único camino posible porque la empresa que cuenta con un Centro de Servicios Compartidos puede trabajar con éste potenciando un mejoramiento continuo en sus procesos, y sin tener que pasárselo a un tercero. La clave es elegir según lo que más le conviene a la empresa siguiendo sí o sí la estrategia corporativa, ya que no hay una receta única e infalible.
Hay quienes piensan que lo mejor es pasar a la externalización de procesos porque lo ven en otras compañías, y de cierta manera se ha transformado en “una moda”. Vemos que el modelo de BPO está apareciendo en las economías más desarrolladas del mundo, y cómo se está acercando de a poco a las economías emergentes.
Pero la verdad es que la decisión de implementar un modelo de externalización de servicios no puede ser basada tan sólo en lo que los demás hacen; primero hay que pasar por una revisión integral de la compañía y las metas de ésta.