Indicadores claves del funcionamiento de una organización

Dentro de las organizaciones, los indicadores son un elemento importante para asignar, medir y evaluar las responsabilidades y contribuciones de cada trabajador. Al mismo tiempo, para que cumplan su objetivo primordial deben lograr alinear a los integrantes de la empresa con la estrategia de esta. Para ello, es necesario que exista un consenso y un conocimiento de cuáles son las decisiones fundamentales.

Al elegir los indicadores, hay que preocuparse que induzcan al comportamiento deseado. Cuando se mide a alguien por demasiadas variables, la reacción natural es que esa persona priorice las tres o cuatro que le parecen más importantes y trate de controlarlas, olvidándose de los demás.


Cambiar el indicador significa modificar la “rutina de trabajo” de una persona, por lo que es necesario que exista un proceso de cambio controlado de los indicadores y tener en cuenta la cercanía de los indicadores con la gestión del día a día. Esta transformación debe hacerse de tal manera que la persona “afectada” sienta que su trabajo sigue siendo valioso y que contribuye a la consecución del objetivo que se está evaluando.

Así también, es importante recordar la diferencia entre medición de desempeño y medición de resultados. Generalmente, se mide las áreas operativas por el desempeño, ya que éstas son variables que están dentro de su ámbito de acción. A las áreas ejecutivas, en cambio, se les mide según el resultado, ya que se entiende que es producto de las gestiones que los ejecutivos hacen o dejan de hacer.

Finalmente, junto con ser medibles, los indicadores deben ser rentables, en el sentido de que el costo de la medición sea congruente con el problema que se está tratando de resolver. Medir el indicador no puede ser más caro que lo que se está tratando de controlar.